Asturias es una potencia ganadera con dos razas autóctonas con Indicación Geográfica Protegida: la Asturiana de los Valles (de carne) y la Asturiana de la Montaña o casina (más rústica, adaptada a alta montaña). El interior asturiano — los concejos de Cabrales, Onís, Cangas de Onís, las Peñamelleras — es donde mejor se trabaja esta carne en parrilla y guisos.
Imprescindible: el chuletón de Asturiana de los Valles a la parrilla, con maduración correcta. Otros platos: la fabada con compango, los callos, el cabrito al horno y, en temporada de caza, el venado y el jabalí.
Las casas de comida tradicionales de los pueblos del valle del Cares, de Cabrales y de Peñamellera son la mejor opción para esto. Reserva siempre con tiempo — son sitios pequeños con poco volumen. Pregúntanos por sitios concretos según el día.