El Refugio de Áliva está situado en la majada del mismo nombre, en pleno corazón del macizo oriental de los Picos de Europa. A diferencia de los refugios de montaña típicos, Áliva es un refugio hotelero — con habitaciones, restaurante y servicio completo — gestionado por el gobierno de Cantabria.
La forma habitual de llegar es desde Fuente Dé: subir en el teleférico al mirador del Cable (1.847 m) y desde allí caminar unos 8 km de pista de alta montaña, mayormente en descenso, atravesando las majadas y miradores con los Picos rodeándote. La travesía está al alcance de cualquier persona con condición física básica.
Plan recomendado: subir el teleférico por la mañana, llegar andando a Áliva para comer y bajar a pie hasta Espinama o Cosgaya por el valle. A 60 minutos de Alles hasta Fuente Dé, atravesando Potes y el valle de Liébana.