Oviedo es la capital política de Asturias y un casco histórico para perderse sin prisa: catedral gótica con la Cámara Santa (Patrimonio de la Humanidad), plaza del Fontán con su mercado de los jueves y domingos, calle Gascona — la “calle de la sidra” — con sidrerías en hilera.
A las afueras, el monte Naranco alberga las dos joyas del prerrománico asturiano declaradas Patrimonio UNESCO: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, del siglo IX. Una visita imprescindible para entender el arte asturiano altomedieval.
A 95 minutos de Alles por la A-8. Combina bien con Gijón en una jornada de “dos capitales” o, mejor, dedicarle un día completo a Oviedo con calma.