Llanes es la villa más importante del oriente asturiano. Tiene muralla medieval del siglo XIII todavía en pie, un puerto pesquero en activo y un casco histórico donde conviven palacios indianos con casas marineras encaladas.
El Paseo de San Pedro, sobre el acantilado, regala una de las vistas más fotografiadas de Asturias: la villa, los Picos de Europa al fondo y el Cantábrico abriéndose. Los Cubos de la Memoria — la intervención del artista vasco Agustín Ibarrola pintando los bloques de hormigón del puerto — son visita obligada.
La oferta gastronómica es amplia: sidrerías, restaurantes de pescado, repostería tradicional. Y el municipio aglutina más de 30 playas en su costa, entre las mejores de la cornisa cantábrica.