Altamira es la cueva con arte rupestre paleolítico más célebre del mundo. Su techo policromado de bisontes — pintados hace 14.000–20.000 años — marcó un antes y un después en el conocimiento del arte prehistórico cuando se descubrió en 1879. Patrimonio de la Humanidad UNESCO desde 1985.
La cueva original está cerrada al público para garantizar su conservación, salvo cinco visitantes a la semana seleccionados por sorteo. Para todos los demás, el Museo de Altamira ofrece la “Neocueva”: una réplica de precisión milimétrica del Salón de los Polícromos, construida con técnicas de fotogrametría y escultura 3D. El resultado es asombroso — la experiencia visual y emocional es muy próxima a la real.
A 75 minutos de Alles. Combina perfectamente con la visita a Santillana del Mar (a 2 km del museo).